SOLIDARIDAD CON LOS COMPAÑEROS DE MÉXICO

La pasada semana, un grupo de 43 estudiantes normalistas (algo así como estudiantes de magisterio para escuelas rurales) eran desaparecidos tras cortar una carretera en Ayotzinapa en el estado de Guerrero, tras ser interceptados por la Policía Municipal y un comando de sicarios de narcos locales. Horas después aparecían 17 de ellos en una fosa común en la que fueron arrojados tras ser
ejecutados por las fuerzas del orden oficiales y extraoficiales.

Los medios de desinformación españoles apenas han tratado la noticia y los que lo han hecho ha sido lanzando el mensaje de que todo fue “cosas de narcos”, pero la realidad es bien distinta.
Aparte de el hecho de que participara la Policía Municipal (en un estado gobernado por el izquierdista PRD), los sicarios de los narcos no son sino una suerte de policía privada al servicio de
empresarios de la droga concretos, a diferencia de la policía estatal, que esta sí, esta al servicio de todos los empresarios.
El asesinato de los compañeros no ha sido un asunto aislado, forma parte de la represión que el Estado Mexicano viene ejerciendo sistemáticamente contra todos los que se alzan contra el
capitalismo, ya sea mediante la policía estatal o mediante fuerzas paramilitares.
Este suceso ha desatado una reacción que ha sacado ha miles de personas a la calle en todo México, mientras la lucha en el estado de Guerrero se agudiza.
Desde aquí llamamos a solidarizarnos de la forma que sea posible con los compañeros, ya que la lucha que llevan a cabo es nuestra lucha, la lucha contra un mismo enemigo, el mismo en México,
en España, en Turquía, en Brasil o en cualquier parte del planeta. Un mismo enemigo que nos roba la vida y no duda en reprimir duramente si se da la necesidad, como en el caso de Ayotzinapa, los 14 muertos en Turquía a manos de la policia esta misma semana, las represión brutal en Brasil a manos de otro partido izquierdista, el Partido de los Trabajadores de Lula y Dilma, o las leyes que están imponiendo en España ante lo que se ve venir.
No es hora de victimismos ni llantos, debemos comenzar a organizarnos seriamente ante la represión que viene, que sin duda se agudizará en todas partes, al igual que la lucha.
La lucha en esas zonas es nuestra lucha, y sus muertos los nuestros.
Mandamos desde aquí un saludo y nuestra solidaridad a los compañeros de México.
EN TODAS PARTES EL ENEMIGO ES EL MISMO: EL SISTEMA CAPITALISTA
Asturies, octubre de 2014
revistaracaille@gmail.com

Más info:

http://sexta-azcapotzalco.blogspot.mx/2014/10/colectivos-e-individus-repudiamos-la.html?spref=fb
http://www.antagonismo.net/
http://proyectoferrer.wordpress.com/PANFLETO MEXICO

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Cuando a “La Racaille” le pica el culo, es porque se caga en todo y casi nunca se limpia.

CULO

 

Así como si hubiéramos dejado caer un gran mojón de mierda sobre un ventilador en marcha, La Racaille arroja indiscriminadamente su mensaje ofensivo; de confrontación absoluta, en todas las direcciones, asumiendo con ello que pocas amistades nos puede conllevar.

No es que aspiremos a ser ningún tipo de vanguardia (¡que vulgar y hortera debe ser el vanguardismo en pleno siglo XXI!), ni a acomodarnos en ninguna minoría autoindulgente; pero claudicar ante algún tipo de tendencia mayoritaria para evitar disgustos nos resulta, más que hipócrita para con nuestra idiosincrasia, mortalmente aburrido.

En tu imaginación se estará formando una imagen meridianamente concisa de cómo es el redactor-tipo de La Racaille: un feo hombre blanco (¡esa mentalidad machista y eurocentrista dice más de ti que de mi, colega!) cuyas posaderas llevan camino de perder toda proporción, sobredimensionandose de tanto estar sentado desvariando textos panfletarios. ¡Lo admitimos!: cada una de nuestras nalgas está censada para votar…¡pero ambas son abstencionistas!. Sigue leyendo

Capitalismo

1: El capitalismo hunde sus raíces en la disolución de la comunidad primitiva, en la aparición de la mercancía (y más concretamente del valor) como resultado de la consolidación del intercambio de ciertos productos y por tanto la creciente producción para las necesidades, no humanas, sino del intercambio. Este acontecimiento se va desarrollando, subsumiendo cada vez más aspectos y elementos, conduciendo a las comunidades primitivas a su ocaso abriendo paso a una época oscura marcada por el desarrollo del valor con la consecuente aparición de las clases y el Estado.

2: El capitalismo es el corolario de todo el desarrollo histórico de la mercancía, la fijación del mercado mundial, del sometimiento de todo lo que hay sobre el planeta a la lógica de la dictadura del valor, de la tiranía de la economía. Un corolario al que se llega con sangre y fuego, tras siglos de luchas y resistencias en las diversas sociedades de clases (esclavitud, feudalismo…). Su resultado a nivel global es la separación brutal del ser humano de todos sus medios de vida, de la privación de la Tierra y de todos los elementos que en ella existen que son acumulados como capital en manos de la burguesía. Sigue leyendo

El valor de la negación dialéctica o nihilismo hasta en la sopa

“Esta explosión ha sido provocada por algunos grupos que se revuelven contra la sociedad moderna, contra la sociedad de consumo, contra la sociedad mecánica, sea comunista al este o capitalista a oeste. Grupos, por otra parte, que no saben en absoluto por qué la reemplazaran, pero que se deleitan en la negación, en la destrucción, en la violencia, en la anarquía,que enarbolan la bandera negra.”

Charles de Gaulle, presidente de la República Francesa, entrevista televisada del 7 de Junio de 1968.

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Enclaustrar la definición del capitalismo dentro de parámetros  meramente  económicos y políticos (dentro de la simplicidad de lo que se suele definir como “lo político”) puede considerarse, a parte de aventurado, bastante pernicioso desde una perspectiva que pretenda confrontarse a dicho sistema. Al capitalismo hay que entenderlo como un discurso logocéntrico (en el sentido del término tal y como lo usaba Derrida) (1), un lenguaje universal invasivo, una realidad impuesta. Para ser más claro: el capitalismo es una relación social totalitaria, en el sentido en que bajo su “realidad” engloba el universo entero de relaciones sociales de la modernidad. A través de lo que Marx llamaba “fetichismo de la mercancía”, el capitalismo ha intoxicado todos y cada uno de los resquicios de la sociedad. La lógica del mercantilismo, vehiculada a través de la dualidad “valor de uso/valor de cambio” ha conseguido transformar en “producto” mercantilizable toda a realidad existente.

Es por ello que para luchar contra la realidad totalitaria del capital es  indefectiblemente necesaria la negación igualmente totalitaria de sus parámetros, la negación dialéctica que englobe todo el discurso mercantilista. Sin embargo, desde a mayoría de circulos militantes ese tipo de confrontación radical suele tildarse de nihilista, con intención de desacreditarla.

Al nihilismo se le acusa habitualmente de no ofrecer alternativas, de recrearse en la mera destrucción. Bien, aceptemos la necesidad de una alternativa postrera, pero no olvidemos que, en primer término, la negación absoluta es nuestra única arma realmente útil para superar este sistema absolutista que nos esclaviza. Prioricemos pues nuestro discurso de confrontación real. Sigue leyendo

Contrarrevolución en Siria

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Las distintas fuerzas de la burguesía mundial, están jugando al baile de las mascaras. Lo fundamental es confundir y aislar al proletariado del interior de Siria del exterior. En segundo lugar, juegan el siempre clásico recurso del exterminio de la chusma sobrante. Por todos los medios intentan causar el mayor número de muertes proletarias. En tercer lugar dirimen una serie de diferencias interburguesas que tienen que ver con la competencia, en un entorno de desvalorización mundial de las mercancías y del capital. Este tercer factor puede llegar más lejos de lo aparente y ser un capítulo más hacia una guerra abierta por la competencia mercantil de nivel mundial, que se va desarrollando en una serie de guerras por el control de las materias primas.

Pero vayamos por partes, primero la intoxicación del proletariado. La falsificación, de cara al exterior, favorece la matanza sin mayor oposición o solidaridad del proletariado de otras zonas. Se habla de democracia, de lucha por las libertades democráticas, de guerra sectaria,  de tiranía abstracta, de privilegios tribales y un largo etcétera de supuestos motivos del por qué de las manifestaciones, luego las revueltas y más tarde la carnicería de la guerra interburguesa en el interior de la finca siria. Cuando todo es bien sencillo. La motivación principal es sin duda la miseria, la constante alza del precio de los alimentos de primera necesidad y el hartazgo ante la invariante solución a la miseria: la policía. Esto es común a todo el mundo capitalista, tanto un síntoma como la miseria material y el hambre del proletariado, como en último término la solución del capitalismo: la represión policial. Además, la miseria en Siria es algo tan responsabilidad de la burguesía local como de la internacional. Los palestinos o los kurdos turcos no vivirían en absoluto mejor en sus lugares de origen, ni tendrían más libertades , porque los policías y milicos que los matan fueran democráticos. Sigue leyendo

HABLANDO PA QUE LO ENTIENDA MI ABUELA

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Lo del lenguaje con contenido o el contenido y el lenguaje, es algo que viene suscitando debate en los llamados movimientos sociales. Unos dicen que es necesario ‘hablar para que lo entienda mi abuela’, presuponiendo de mano que mi abuela es poco más que una lerda y que no lo entendería si le hablaras claro, del capital, de la explotación, de la lucha de clases, o del proletariado… por poner unos ejemplos. Esos adeptos del lenguaje de la tele, de los medios de comunicación del sistema en general, que se supone es el lenguaje  que todo el mundo entiende, se olvidan que ese precisamente es el lenguaje que usa la alienación, el lenguaje de los opresores, el lenguaje del sistema. Una jerga que ha sido capada de cualquier componente crítico, que es maquillada una y otra vez por infinidad de eufemismos. Poniendo ya aparte de que si alguien va a entender lo   que significa:explotación, capital,proletariado, esa será mi abuela por haberlos padecido en carnes propias durante los muchos años que tiene su vida.

Pasteurizados, neutralizados, recubiertos de modernidad, esos eufemismos aluden a una supuesta novedad ‘más acorde con los tiempos’, y con el marchamo del progreso y cientifismo, dos palabros con connotaciones esotéricas que siempre surgen como arcanos mágicos capaces de neutralizar ellos solos cualquier necesaria argumentación,
son dogmas de la nueva fe que dan brillo a una papilla comunicativa para uso de ideologías de consumo domestico (tribus… estéticas). Sigue leyendo

Se vende militancia

 

indiuUno de los mayores problemas que nos plantea el capitalismo es su capacidad para “infectar” todos y cada uno de los parámetros de nuestro pensamiento. A través de la lógica del valor, el capitalismo ha implantado en la sociedad la idea “indiscutible” de que todo debe ser mercantilizable (desde los bienes de consumo hasta la fuerza de trabajo). Con estas premisas básicas nos surge la pregunta: ¿puede la anticapitalista considerarse a salvo de esta “infección”?

Cualquiera que esté o haya estado en algún tipo de círculo militante ha podido sentir en sus propias carnes la frustración que supone el que es, sin duda, uno de los grandes obstáculos para llevar la teoría a la práctica: el informalismo, la incapacidad de gran parte del proletariado para el compromiso real. Muy a menudo el fracaso del movimiento puede deberse al quemazo que supone que una minoría se enfrasque en la dura tarea de poner en marcha una acción, para que otros, a menudo la mayoría, se sumen a la misma de manera numeraria, sin involucrarse en la elaboración ni en la evolución de la misma. Esa misma mayoría que es propensa a abandonar en cuanto no surjan resultados concretos inmediatos. El activismo degenera así en un producto de consumo, una mercancía mas de la cultura del ocio capitalista, totalmente separado e independiente de la propia vida. En este escenario la concretos inmediatos. El activismo degenera así en un producto de consumo, una mercancía mas de la cultura del ocio capitalista, totalmente separado e independiente de la propia vida. En este escenario la capacidad de compromiso se muestra como algo ilusorio, ante la imposibilidad de sentir la lucha contra la explotación como algo intrínseco de la naturaleza humana. La revolución se interioriza como una inocua postura estética, mero espectáculo, simple representación. Sigue leyendo

Entrevista en Anábasis de radio qk a la revista racaille

Trigésimo sexta emisión de Anábasis, programa de Radio QK (Uviéu, 107.3 FM / radioqk.org), 17 de mayo de 2014. Historia, memoria, conflicto. En la onda de publicaciones más o menos pretéritas salidas del vertedero asturiano como “Agitazión”, “Llar”, “Arde!!!” o “La Lumbre” emerge hace un par de meses la “Racaille” para continuar trazando el hilo rojo de la autonomía proletaria, el rechazo de todas las categorías capitalistas y el combate a la falsa protesta. En este breve reportaje, parte de la chusma gijonesa nos desgrana las claves en torno a la nueva publicación, repasamos los contenidos del primer número (la militancia, el lenguaje, Gamonal, Siria…) y, en definitiva, nos exponen sus intenciones.

https://archive.org/details/Anabasis03617514Racaille

http://www.radioqk.org/archives/presentacion-de-la-revista-racaille-en-anabasis/

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PEGATAS

Os hacemos llegar una serie de pegatinas que podéis conseguir – desde un euro hasta diez euros  (diferentes lotes) – como  aporte para la publicación.  Reemplazamos el tradicional bono solidario por unas simpáticas pegatas con las que podéis ‘iluminar’ vuestro barrio, colegio, fabrica u oficina del INEM, además de colaborar en la expansión de…  la revuelta.

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Enlace

Racaille nº1 / febrero 2014 descargar en PDF
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Alianzas cuya primera clausula es la separación; luchas cuya primera ley es la indecisión; en nombre de la calma una agitación desenfrenada y vacua; en nombre de la revolución los más solemnes sermones en favor de la tranquilidad; pasiones sin verdad, verdades sin pasión. Héroes sin hazañas heroicas (…) Si hay pasaje de la historia pintado en gris sobre fondo gris es este(…) Y cuando por fin aparece el “espectro rojo”, constantemente evocado
y conjurado, no aparece tocado con el gorro frígio de la anarquía, sino
vistiendo el uniforme del orden, con calzones rojos”
K. Marx. El 18 Brumario de Luis Bonaparte

“La vida pasa, la vida se escapa, los días desfilan al paso del aburrimiento
El partido de los rojos, el partido de los grises… nuestras revoluciones van traicionando.
El trabajo mata, el trabajo paga. El tiempo se compra en el supermercado
El tiempo pagado no se recupera nunca más. La juventud va muriendo de tiempo perdido.
Los ojos hechos para el gusto de amar, son el reflejo de un mundo de objetos.
Sin sueños y sin realidad, a las imágenes somos condenados.
Sin sueños y sin realidad, a las imágenes somos condenados.
Los fusilados, los hambrientos… vuelven a nosotros desde el fondo del pasado.
Nada ha cambiado, todo vuelve a empezar… para madurar en la violencia.
Que ardan los antros de los curas, las guaridas de mercaderes, de policías…
En el viento que siembra la tormenta cosechemos días de fiesta.
Las armas que hoy nos apuntan, contra los jefes se volverán.
Contra los dirigentes, contra el Estado… que roban los frutos de nuestros combates.”
Raoul Vaneigem. La vida pasa.

 

La Racaille es un medio de expresión creado por una serie de personas a las que no nos une una ideología, ni la pertenencia a cualquier tribu de la militancia estética, ni nada por el estilo. Somos producto del sistema capitalista y nos une el rechazo total a este mundo en el que vivimos, el rechazo a seguir siendo meras mercancías en manos del capital, que son utilizadas cuando hacen falta y arrojadas a la basura cuando dejan de ser necesarias. El rechazo a este mundo donde no tenemos más valor que el que puedan tener cualquiera de esas mercancías que nuestra clase fabrica cada día para el enriquecimiento de quienes controlan los medios de vida, para los dueños del mundo y de nuestras “propias” vidas. El rechazo, a fin de cuentas, a la totalidad de las relaciones creadas y heredadas por el capitalismo.

Queremos, a través de este medio contribuir a recuperar la voz del movimiento histórico que anula y suprime las condiciones de vida existentes.

Es casi imposible salirse del discurso marcado por el capital, la información convertida en mercancía, es ocultada, manipulada y maquillada para que no se alteren los consumidores ni pongan en cuestión absolutamente nada. Y quizás una de las mayores armas del capitalismo sea el discurso de quienes diciendo combatirlo, no hacen sino fortalecerlo. Por ello vemos necesario también combatirlo. Nada nuevo estamos haciendo. A lo largo de la historia, tener su propio medio de expresión, fue asumido por los revolucionarios como una de las tareas principales de la lucha. Mucha de su fuerza, tuvo que ver, entre otras muchas cosas, con la creación de esos medios propios. En la  actualidad vemos también cómo una serie de iluminados y ‘comunicadores varios’, aboga por usar los medios del capital, la televisión sobre todo, pero también tribunas de la prensa escrita y digital, ‘para combatirlo’. Socialdemócratas, que juegan a rebeldes, y acuden a programas y foros de cualquier pelaje a soltar su rollito contrarrevolucionario con tintes progres y dan lecciones sobre, dónde y cómo hablar a las tristes masas… borreguiles. Si están en esos medios, es porque no representan el más mínimo peligro para el capital. Ningún interés tiene éste en meter al enemigo en casa, sino a aquellos que diciendo combatirlo, le hace un gran favor representando una falsa oposición que lo que generalmente hace es apuntalar los cimientos del sistema repitiendo su mismo discurso.

Por otra parte están los medios autodenominados de contrainformación, que salvo excepciones, no hacen sino reproducir el discurso del poder, contribuyendo a alimentar sus cortinas de humo. A menudo caen en el error de convertirse en el tópico de “ser la voz de los sin voz” sin más criterio, publican cosas contradictorias mudándose en una suerte de “cajón desastre” de expresiones voluntaristas, sin cuestionamientos ni debates colectivos, en nombre de una supuesta pluralidad que lo que finalmente consigue, con ese constante flujo informativo sin ton ni son, es añadir confusión al proyecto revolucionario a la vez que acaba rebajando el discurso en aras de una ‘masa social’ más amplia.

Hoy en día, vemos como en internet el torbellino de las redes sociales, webs, blogs, etc. nos sumerge en lo inmediato, en lo volátil, lo trivial… saturando la información para hacerla más indetectable. El mismo formato –la pantalla– invita poco a la reflexión en profundidad, al debate sosegado, a la permanencia en el tiempo. Por ello aunque no desechamos la herramienta de internet, que en muchos casos es muy útil, apostamos por la necesidad de mantener el formato de la publicación en papel, complementándola, con un blog en el que iremos colgando los números en pdf.

Pretendemos crear un medio que combata el discurso dominante y el de los falsos críticos, fomentando el debate. Que nadie espere leer aquí información imparcial y objetiva, somos beligerantes y vemos la necesidad de expresar nuestro discurso y analizar el mundo desde un punto de vista antagónico al sistema. Nada es imparcial ni objetivo, es imposible no tomar partido en la guerra de clases…Y aunque fuera posible, no sería esa nuestra intención.

No somos unas iluminadas que sepamos perfectamente lo que hay y lo que no hay que hacer, simplemente intentamos aprender de las lecciones históricas para avanzar, y la mejor manera es combatiendo las ideologías, dogmas, organizaciones  y demás encuadramientos que han demostrado a lo largo de la historia que no son más que armas del capitalismo  contra nuestra clase. Por eso vemos la necesidad de contrarrestarlo desde la crítica, una crítica más que necesaria a día de hoy, que debe servir para no caer una y otra vez en las mismas trampas. El sindicalismo, el nacionalismo, la socialdemocracia, que algunos llaman ahora socialismo del siglo XXI, como si fuera una novedad, han demostrado siempre ser ideologías que sabotean el ímpetu revolucionario del proletariado canalizándolo hacia reformas y conduciéndolo a la derrota, cuando no lo reprimen directamente. Reforma tras reforma hasta la derrota final.

La crítica a toda esta serie de encuadramientos no va dirigida a personas concretas sino a los encuadramientos en sí. No vamos a hacer aquí lo que llaman ‘crítica constructiva’, porque lo que queremos es destruir. Destruir todo lo que nos frena, todo lo que nos impide salir a por el todo. Destruir a las marionetas del poder que mediante el espectáculo de la falsa protesta intentan (y en muchos casos lo consiguen) anestesiar nuestra rabia con performances, tanto inflamables como no. Destruir a quien nos tacha de provocadoras cuando protestamos contra quien frena al proletariado e intenta canalizar sus luchas desgastándolo hasta el agotamiento.

El ‘amor’ a ‘mi organización’, como tribu, o a ‘mi ideología’, como armazón sentimental, arrastra a miles de personas, no como medio de lucha sino como comunidad ficticia a la que pertenecer sin más. Un ‘amor’ derivado de la mistificación en base a un ‘pasado mejor’ (si es que lo fue), un delegacionismo brutal y una falta de compromiso y de ganas de luchar realmente, que lleva a salir a procesionar, cuando ‘llaman a filas’, cada uno con sus santos y pendones particulares, o induce a la representación festivo tribal de ‘la revuelta’. A pesar del visible fracaso de estos procederes, el miembro, socio, militante… acepta sin rechistar todo lo dicho y hecho por su tribu y se combate, ya sea mediante las ‘versiones oficiales’ o los tópicos ramplones de siempre, a quien se salga del redil. En ese mismo proceso, el temor de verse aislada de la comunidad ficticia (no muy diferente al fanatismo por un equipo de futbol) y a romper la unidad, tan cacareada como falsa, lleva a soslayar la autocrítica.

Nosotras estamos por la unidad, ¿pero la unidad de quien y para qué? Organizaciones, partidos y sindicatos, cada cual con sus intereses muy particulares, promueven la táctica socialdemócrata de los frentes populares, que tan nefastos se demostraron para el proletariado. Todos, sin excepción, allanaron el camino al fascismo que decían combatir. ¿Caer otra vez más en la derrota repetida miles de veces? ¡Evidentemente, NO! Estamos cansadas de ver como a lo largo de nuestra historia se cae una y otra vez en las mismas trampas. Abogamos por la unidad del proletariado constituido en clase y por romper con estas marionetas del capital, para combatirlo realmente. Unidad SÍ, pero para luchar por tomar el control de nuestras vidas, para acabar de una vez por todas con el capitalismo y todas las relaciones sociales que creó y heredó de sistemas anteriores, no para reformarlo o darle una cara más amable. Mistificando derrotas y rehusando la crítica, que deja ver los fallos pasados, seremos incapaces de avanzar hacia la abolición del capitalismo.

No nos tragamos el anzuelo del activismo, de las buenas intenciones o de los actos inocentes. Parece que el esfuerzo en sí, el trabajo y la dedicación, son motivos en sí mismos que están exentos de crítica, y que no se puede decir nada: “no se puede criticar porque se lo curró  mogollón”, por mucho que ese trabajo sea contraproducente o del todo pernicioso. Parece no importar si ese ‘gran curro’ refuerza (consciente o inconscientemente) al  capitalismo. De mano debemos decir, aparte de eso, que estamos en contra del trabajo, y si algo es criticable se critica, sea cual sea el tiempo y esfuerzo que se invirtió, lo que a fin de cuentas es importante es el resultado. El resultado de nuestras acciones debe hacernos avanzar, si eso no es así debemos al menos sacar las lecciones de tantos esfuerzos y recursos gastados. Un cocido de lentejas es para comerlo, si se quema, por mucho que se haya currado en hacerlas, son incomibles…

Repetimos: no somos unas iluminadas que sepamos lo que hay que hacer, simplemente tratamos de aprender, y ver lo que NO hay que hacer, a través de la experiencia practico-teórica, tanto la propia como la ajena. Si algo han dejado las luchas anteriores han sido lecciones que extraer.

Somos conscientes que seremos rebatidas con los cuatro tópicos que a menudo se arrojan cuando se esquiva el balance crítico de las acciones: ¿y tú qué haces?… sois unos revolucionarios de chigre, si no te gusta móntate tú una mani , sois unos sectarios, etc. Hasta tal punto llega en ocasiones la autocomplacencia que no deja ver los errores propios y de verlos se niegan por lo dicho anteriormente: ‘viva mi equipo manque pierda’. Si bien ejerceremos la crítica destructiva, no eludiremos la autocrítica, absolutamente necesarias la una con la otra, ya que presuponemos que también cometemos errores. Por ello llamamos a contribuir al debate y a la confrontación (fuera de los tópicos) mediante aportes y una sección de correo. No somos un partido, ni un sindicato, ni nada por el estilo, no tenemos moto para vender, simplemente somos proletarias intentando avanzar.

Trataremos de exponer y dinamizar esto y más, a través de escritos propios y ajenos, presentes o pasados, de la lucha de clases.

Como decía una mítica publicación que surgió en los
90 en el vertedero asturiano:
SI NOS QUITAN LA PALABRA DEMOS GRITOS,
SI NOS AGREDEN DEFENDÁMONOS,
SI NO NOS ESCUCHAN: ATAQUEMOS

POR LA AUTONOMÍA DEL PROLETARIADO
POR EL COMUNISMO – POR LA ANARQUÍA

revistaracaille@gmail.com